La cobranza en campo es uno de los pilares más críticos y a la vez vulnerables en la operación de una microfinanciera. Cuando los gestores carecen de información en tiempo real, las visitas pierden efectividad y los tiempos de respuesta se alargan.
1. Digitalización de la ruta diaria
Asignar listas en papel genera desorganización. Al contar con una app móvil sincronizada con el sistema central, el gestor consulta la ubicación, saldo actualizado y promesas de pago pendientes antes de llegar a cada cliente.
2. Registro inmediato de pagos
Registrar los cobros al instante evita errores de caja y permite a la gerencia monitorear la recuperación en tiempo real durante toda la jornada.
3. Trazabilidad de acuerdos
Cada compromiso debe quedar documentado formalmente. Esto permite hacer un seguimiento riguroso y transparente.